El Profesor Doctor de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Colima (México) y antiguo alumno de Montecastelo, José Manuel González Freire, visitó su colegio e impartió una interesante clase a los alumnos de 2º BAC sobre el Español de América, cuyo contenido forma parte del temario de la asignatura de Lengua y Literatura Española.
José Manuel González comenzó su intervención explicando cómo había llegado hasta su trabajo actual como Profesor Investigador en México. Aclaró a los alumnos que, independientemente de los estudios universitarios que realicen, tienen una salida profesional en el mundo de la enseñanza del Español a extranjeros, así como lo muy valoradas que están las licenciaturas españolas en hispanoamérica.
Enseguida pasó a abordar el tema de la charla, cuyo comienzo fue una visión panorámica del uso de la lengua en México. Es el país con mayor número de hispanohablantes del mundo (con 106 millones de habitantes), aunque, según las previsiones de la UNESCO, en el 2045 el primer país será Estados Unidos. México presenta una marcada variedad dialectal del Español, con más de ocho mil mexicanismos –de los que el diccionario de la RAE sólo recoge un 1%–, y con más del 45% del léxico del habla distinto del Español de España. Semejante porcentaje, unido al carácter arcaico de muchos de sus términos y a las variedades del extremeño y andaluz que fueron las que llevaron el Español a América, ocasiona serias dificultades en la comunicación habitual entre personas de ambos lados del Atlántico. A modo de ejemplo, dijo que un mexicano tiene menos problemas para comprender muchas de las palabras originales del Quijote que un español. Siguió en su exposición aportando muchos de esos términos habituales en su país, que aquí se desconocen (champear, mesero, toronja, zopilote, traje, regadera), los matices que en España no existen (como las diferencias entre ahora, ahorita, y ahoritita), y la propia evolución de los mexicanismos que, como en cualquier otra lengua, sufren cambios de significado (como el caso de güey). En definitiva, es un “castellano suave”, que es como definen allá a esta variedad diatópica del Español. En su configuración actual, intervienen además el sustrato de las 65 lenguas indígenas y la influencia anglosajona, propia de un país vecino de EEUU.
José Manuel González Freire aprovechó también su estancia en Montecastelo para recorrer las instalaciones del Colegio y apreciar los cambios que se han producido en estos años. Se mostró encantado de volver a su viejo colegio y espera asistir al encuentro del 25 aniversario de su promoción, que se celebrará dentro de cuatro años.
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