Hablar en público es uno de los temores de la mayoría de las personas y a la vez un requisito básico en el mundo profesional. Los alumnos de 2º y 3º de ESO han tenido la oportunidad de entrenarse en este campo durante las últimas semanas. De la mano de la asignatura de Religión, cada alumno preparó un tema para exponer al resto de la clase, con un discurso preparado y una presentación informática.
Uno por uno fueron saliendo al ambón del salón de actos para ejercitar todas las técnicas de la oratoria. Tras cada exposición, el público – el resto de compañeros y el profesor encargado – analizaron los puntos fuertes y débiles del discurso y del modo de exposición, con el fin de sacar de cada alumno toda su potencialidad.
Entre otras materias, los alumnos de 2º y 3º de ESO aprendieron técnicas de relajación, comunicación de un estilo propio, lenguaje corporal, técnicas de credibilidad, captatio benevolentiae y otros muchos recursos para hacer un discurso atractivo, fundamentado y memorable. También pusieron en práctica los tres fines del discurso: docere, delectare y movere; enseñar, agradar y convencer.
