Tres autobuses de familias de ambos colegios partieron rumbo a Madrid para participar en la manifestación en defensa de la vida humana, la mujer y la maternidad. Se unieron así a una auténtica riada humana, procedente de todos los puntos de España, y que recorrió, en un ambiente festivo y reivindicativo, las calles del centro de la capital.
Desde el comienzo del acto, los participantes se fueron pertrechando con la simbología de esta protesta: el color rojo, las banderas con los logotipos de la manifestación, y todo tipo de carteles autoconfeccionados donde se daba rienda suelta a la creatividad y el buen humor, a pesar de la seriedad de lo que se reivindicaba. Fue tal la afluencia que el recorrido se hizo pequeño.
La Federación de APAs de los colegios de Fomento (FAPACE) fue una de las promotoras de la protesta.
