Home ALUMNOS JORNADA DE EDUCACIÓN VIAL

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Celebrada el viernes 9 por la mañana, los alumnos de BAC y de Ciclos Formativos de Montecastelo participaron en la Jornada de Educación Vial, impartida por la DGT, la Policía Local y el Hospital de Fátima de Vigo. La Jornada se dividió en tres bloques temáticos –siniestralidad, adolescencia y tráfico y consecuencias médicas–, que contó con la presencia de especialistas sobre cada uno de los temas expuestos.

DATOS DE LA DGT

La representante de la Dirección General de Tráfico en Vigo anunció que, al igual que los datos generales, la siniestralidad entre los jóvenes ha descendido también. Se han pasado de cuarenta y cinco mil a treinta cinco mil fallecimientos de jóvenes en occidente. Además de los dramas humanos y afectivos de las víctimas de la carretera, hay que contar con los enormes gastos económicos que supone la siniestralidad en nuestras carreteras. En el caso de los jóvenes, hay que añadir la pérdida de productividad que podría haber aportado a la sociedad el fallecido. Sin embargo, todos los ponentes expresaron su esperanza de que un día los accidentes mortales serán historia, tal y como representaba uno de los vídeos que se proyectaron durante la jornada. Confirmó, por último, que el 98% de los usuarios de moto usa habitualmente el casco, el mejor protector de la vida encima de una moto, porque está fabricado para absorber el impacto y distribuirlo por toda su superficie. También es de casi el 100% el uso del cinturón de seguridad que, unido a los otros elementos de seguridad pasiva del automóvil, como el airbag, reduce miles de víctimas cada año. No ocurre, sin embargo, lo mismo con el uso del cinturón en los asientos traseros, cuyas consecuencias se muestran cada vez más graves.

ADOLESCENTES Y TRÁFICO

Llegó el turno a la Policía Local de Vigo para hablar de los riesgos de la juventud en el tráfico. Se aclaró que casi todas las campañas publicitarias de concienciación se centran en el factor humano, auténtico protagonista de la mayoría de los accidentes. Quien no cumple las normas elementales, es considerado por los demás como un “bobo”, tal y como coreaba la música de otro anuncio en el que varios conductores reproducían los casos más evidentes de falta de prudencia en la conducción.

271 jóvenes muertos por cada millón de habitantes es la cifra que representa la siniestralidad de los jóvenes en la carretera. Cuando la policía acude a realizar el atestado, se comprueba que muchos de ellos se podrían haber evitado fácilmente. Esto se debe, sobre todo, a la falta de madurez del cerebro de los jóvenes, cuya maduración –especialmente en la parte frontal– no ha terminado todavía. Es la parte del cerebro que se vincula a la toma de decisiones y al autocontrol. Entre las causas de los accidentes, un 25% se deben al exceso de velocidad, las prisas y la propia adrenalina, además de la falta de advertencia de la cantidad de metros necesarios para frenar el vehículo en caso de urgencia; otro 20% se debe a las distracciones típicas –móvil, cambiar de CD, encender un cigarrillo…–; mientras que el alcohol es causa de entre el 30 y 50% de los accidentes con víctimas mortales.

LAS CONSECUENCIAS MÉDICAS

Los heridos en accidentes de tráfico sufren todo tipo de secuelas, desde las morales más duras, hasta las más difíciles médicas. El representante de la clínica de Nuestra Señora de Fátima hizo un análisis médico-sanitario de los actuales accidentes de tráfico, ilustrado con abundante material gráfico y con el testimonio de un herido de accidente de circulación, que pasó tres meses en coma, cinco en silla de ruedas, y, actualmente, trata de rehacer su vida.

La conclusión en los tres paneles de la jornada fue insistente: pensar un poco las consecuencias de nuestras posibles acciones para evitar sufrimiento y daños de los que arrepentirse toda la vida.

 

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