Home COLEGIO EN LA BEATIFICACIÓN DE ÁLVARO DEL PORTILLO

0 3313

Este comienzo de curso viene marcado, sin lugar a dudas, por la participación de muchas familias, profesores y alumnos de Montecastelo en la Ceremonia de Beatificación del Obispo y Prelado del Opus Dei, Álvaro del Portillo. Todos estuvimos y formábamos parte de una enorme muchedumbre de peregrinos venidos de todo el mundo para asistir a la ceremonia, y disfrutar de este enorme –por número de asistentes y por un sentido de gratitud hacia el nuevo beato– acto religioso en compañía de la Iglesia universal: indios, peruanos, japoneses, estadounidenses, centroafricanos, filipinos, alemanes, rusos, polacos, sudafricanos, chilenos, canadienses, ingleses, italianos, etc., y, por supuesto, miles de españoles.

Con una organización espectacular, cada asistente supo en todo momento en qué cuadrante debía situarse tanto el sábado 27 como el domingo 28, día en que se celebró la Misa de Acción de Gracias. Más de 1.200 sacerdotes atendieron espiritualmente a todos los peregrinos y repartieron la Comunión en todos los rincones de Valdebebas. 1.600 autobuses se alineaban en las diferentes vías, organizados por orden de llegada, lanzaderas continuas de autobuses y metro no tuvieron descanso en las horas de inicio y fin de los actos, y cientos de policías, miembros del SAMUR y Protección Civil estuvieron a disposición de la muchedumbre. Por no hablar de los más de 3.000 voluntarios que atendieron a todos con una sonrisa siempre, sin perder la calma, y repartiendo agua y zumos a los asistentes, que fueron muy bien recibidos especialmente el sábado 27, cuando más apretaba el calor. Confesionarios, capillas del Santísimo, pantallas de gran formato, coros y música de orquesta, entre otros, mostraban cómo todo en esta ceremonia estaba cuidado hasta el último detalle.

beatport2

Y el ambiente. Lo cierto es que los que estuvimos esos días en Valdebebas nos encontrábamos en familia. No sólo por los reencuentros después de mucho tiempo con tantos amigos y conocidos, sino por el extraordinario ambiente de alegría serena y de colaboración de unos con otros. En la ceremonia se estaba tan a gusto como cualquier domingo en la parroquia de cada quien. Miles de familias enteras, con niños de todas las edades y abuelos de todos los colores le dieron ese toque definitivo de estar como en casa, disfrutando todos juntos de un evento multitudinario, unidos por un mismo sentimiento de gratitud por la figura del nuevo beato, al que tantos pudieron conocer en vida, aprender de sus enseñanzas y beneficiarse de las múltiples iniciativas sociales que quiso promover en beneficio de los más desfavorecidos de todo el mundo.

beatport3

VIAJE DE ALUMNOS

Desde el Colegio se organizaron dos viajes para asistir a la beatificación: por un lado, una convivencia de alumnos de ESO y Bachillerato que duró tres días y que aprovecharon para hacer una serie de visitas culturales por la capital –museos, Santiago Bernabéu, Madrid de los Austriaas, etc.– y otras actividades más lúdicas de deporte o paint-ball, por ejemplo. Fue un viaje de batalla, durmiendo con sacos y esterillas en el Colegio de Fomento Peñalba (Valladolid) –donde fueron acogidos por Joaquín Pereira– y en la parroquia de San Isidoro y San Pedro Claver. Asistieron también a la ceremonia de beatificación y ese mismo día regresaron a Vigo por la tarde-noche.

VIAJE DE FAMILIAS

El otro plan estaba dirigido a familias y profesores y duró también tres días, desde el viernes hasta el domingo. En Valdebebas nos encontramos además con otro número significativo de familias de Montecastelo que hicieron el viaje en coche con toda la familia, y con los que nos encontramos en las zonas reservadas para el grupo del Colegio. Lo cierto es que vivimos la beatificación en familia, como tantos otros planes que organiza el APA o los Matrimonios Encargados de Curso a lo largo del año escolar. Algunos afortunados pudieron estar en alguna de las ceremonias en las zonas más próximas al altar, pero todos lo pudimos seguir al detalle gracias a las enormes pantallas de video. Fue una experiencia muy alegre, con sus momentos emotivos y con la diversión de quien disfruta pasándolo bien con los amigos. Todos regresamos bastante agotados del trajín, pero felices de la experiencia vivida.

beatport4

NO HAY COMENTARIOS