Home ALUMNOS CONVIVENCIA DE ALUMNOS EN NAVARRA Y EL PIRINEO

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Por José María González y Nacho Varela. El pasado lunes 16 de enero los alumnos de 4º de ESO, 1º y 2º de Bachillerato iniciaron su convivencia anual, que este año discurrió por tierras navarras y del Pirineo aragonés.

A eso de las 10 de la mañana, el bus partía camino de Burgos donde los alumnos visitaron la catedral gótica siguiendo la explicación arquitectónica e histórica del profesor de Historia del Arte, Pablo Quintela. Tras la visita, todos recobraron fuerzas con una estupenda chocolatada invitados por una familia del colegio. Finalmente, el viaje les condujo hasta Bernedo, en la provincia de Álava, donde se encontraba el albergue en el que se hospedarían los cuatro días.

El martes 17 transcurrió en la Universidad de Navarra. Allí los asistentes pudieron visitar las distintas facultades, según sus preferencias y orientación académica, y conocer de cerca las instalaciones de la universidad y sus respectivos colegios mayores. Adquirieron una nueva visión de su futuro próximo y palpar, por primera vez, el ambiente universitario conviviendo con sus estudiantes como si fueran uno más.

El plan del miércoles 18 se vio ligeramente alterado debido a una avería en el autobús y, aunque no pudieron viajar a Bilbao, sí lo hicieron a San Sebastián, donde comieron y tuvieron un tiempo de visita por la ciudad. Ya por la tarde, disfrutaron de una visita guiada por las instalaciones de la Escuela de Ingeniería “TECNUN”, donde los participantes recibieron diversas sesiones sobre las diferentes especialidades de Ingeniería, así como observar los distintos proyectos realizados por los alumnos de la Escuela.

La convivencia ya había superado su ecuador y llegó el jueves 19 con todos los participantes dispuestos a equiparse para una increíble experiencia en lo alto de las nevadas cumbres oscenses, donde practicarían los deportes del esquí o snowboard según sus preferencias. Esta jornada transcurrió entera en la estación de esquí de Panticosa, a unos kilómetros de la de Formigal. Al llegar, alquilaron el material necesario para completar su equipo y tuvieron la suerte de gozar de unas excelentes condiciones climatológicas y un perfecto estado de la nieve. Los más principiantes aprendieron a deslizarse medianamente bien y los que tenían más experiencia consiguieron perfeccionar su técnica. Al terminar esta actividad, se celebró la Santa Misa en una Iglesia cerca a la estación e iniciaron el regreso al albergue.

El último día fue el viaje de vuelta hacia la ciudad de Vigo. Una de las claves de la convivencia, que se puso de manifiesto durante esos días, fue el trato amable y de colaboración entre todos los asistentes, sin importar ni el curso ni la edad. Sin duda alguna, todos ellos han regresado a sus hogares con nuevas vivencias académicas y con  muchas ganas de repetir esta magnífica experiencia.

Se puede ver una pequeña galería de imágenes de la convivencia en el siguiente enlace: VER

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